La autoestima en la mujer.
La autoestima de la mujer se ha vista
afectada por una sociedad machista. Es momento de que la mujer cambie su
actitud y mejore su autoestima
Nuestro
bienestar, es nuestra responsabilidad. Empieza hoy, ser fiel a ti misma y ser
responsable…
"La oportunidad dorada que estás
buscando está en ti mismo.
No está en tu entorno;
No está en la
suerte o en las casualidades;
No está en la
ayuda de los demás.
Está solo y
completamente en ti misma".
Elementos de la autoestima femenina.
La mujer puede
ser más sensible que el hombre, en relación a su autoestima.
Al igual que el
niño, la niña que no se siente querida e importante por sus padres o que se
siente muy criticada, concluye que no la quieren, porque no es digna de ser
querida.
Siente que no
vale la pena.
Esta creencia
puede o no, estar basada en la realidad.
Pero es la
percepción de una niña pequeña.
Este
sentimiento se alimenta de los mensajes verbales (palabras) y no verbales (tono
de voz, gestos, falta de caricias, etc.), que recibe primero de sus padres y
después de otras personas cercanas.
Los elementos que más suelen influir en la autoestima de
la mujer son:
• El modelo
social, de lo que "significa" ser mujer.
• La autoestima
de los padres.
• La falta de
pareja, la separación, el divorcio o no querer ser mamá.
• La gran
cantidad de roles, que la mujer tiene que desempeñar.
• La
discriminación sexual en el trabajo.
• El nido
vacío.
¿Qué significa ser mujer?
La sociedad nos
presenta un modelo de lo que significa ser mujer:
Ser débil,
dependiente, sumisa, estar siempre dedicada a la familia, etc.
Aunque este
modelo está cambiando, la mayoría de las mujeres crecieron con él o están
relacionadas con personas que todavía lo creen.
Esta
descripción de la mujer, nos envía dos mensajes:
• Hay muchas cosas que tú no puedes
hacer y necesitas alguien fuerte y capaz
que lo haga o te ayude.
Es decir, eres
incapaz de valerte por ti misma.
• Las necesidades y deseos de la
gente que quieres, están antes que los tuyos.
Por lo tanto,
tú eres poco importante.
La autoestima de los padres.
La autoestima
de uno o ambos padres, influye directamente en la autoestima de los hijos:
• Una madre con baja autoestima,
sumisa e incluso temerosa del marido o de
la vida, puede disminuir la autoestima
de la hija.
Las niñas
tienden a imitar a su mamá.
• Un padre con una autoestima
baja o inflada que tome:
◦
Una actitud machista, le ensaña a la niña que la mujer está siempre, "por
debajo" del valor e importancia del hombre.
◦
Una actitud rígida o autoritaria, implica críticas constantes que le dicen a la
pequeña:
"Estas
mal, no sirves, hagas lo que hagas, no eres suficientemente buena o
capaz".
La autoestima, el matrimonio y la
maternidad.
Hasta hace poco
tiempo se pensaba que ser mujer era casarse y tener hijos.
Equivocadamente
se piensa que si una mujer no quiere o puede mantener una relación de pareja,
con hijos, es porque ella "está mal".
La sociedad
responsabiliza a la mujer del resultado de todas sus relaciones, porque ser
mujer es ser cariñosa, paciente, entregada, aguantadora, etc.
Incluso mucha
gente responsabiliza, equivocadamente, a la mujer de las infidelidades de su
pareja, porque no le da al marido, lo que él necesita.
Si la mujer
cree en estos conceptos equivocados, su autoestima baja.
Los roles de la mujer.
La cultura
exige que la mujer sea madre, esposa, hija, ama de casa, cocinera, amiga, etc.,
etc.
Que esté
dispuesta 24 horas al día, para cumplir con las "obligaciones" de
todos sus roles.
Y además, que
lo haga perfectamente y sin enojarse.
Si la mujer
trabaja fuera de la casa su situación se complica, porque tiene que cumplir con
el trabajo, sin descuidar sus otras obligaciones.
Esto es
imposible.
Pero si la
mujer cree que es su deber o tiene una baja autoestima, trata de hacerlo.
Trata de ser
una "super mujer", para demostrar y demostrarse, su valor y
capacidad.
La discriminación sexual en el
trabajo.
Con frecuencia las empresas e
incluso los empleados, consideran que la mujer
es inferior al hombre para
realizar una gran cantidad de trabajos.
Ésta tiene que
trabajar más, para ganar menos o igual que los hombres, en el mismo puesto.
Además, tiene
que competir con las otras mujeres para no quedarse atrás y exponerse a un
menor sueldo o pérdida del trabajo.
En estos casos,
la mujer que trabaja puede sentirse sola en una situación, en donde tiene que
demostrar constantemente su valor, tanto a las personas de su mismo sexo, como
a las del sexo contrario.
Cuando la mujer
es tratada como inferior, puede fácilmente acabar creyéndolo.
El nido vacío.
Muchas mujeres se dedican casi
exclusivamente a ser mamá.
Con frecuencia
se valoran en función de atender, ayudar y cuidar a sus hijos.
Cuando éstos se van de la casa, la
mujer siente que pierde su identidad de mamá o que ya no es necesaria y su
autoestima disminuye de manera importante.
¿Qué hacer?
Revisa los
diferentes aspectos, para determinar cuáles pueden estar influyendo,
negativamente, en tu autoestima.
Contesta el
cuestionario sobre autoestima y lee la información sobre su significado, su
formación y las características de los diferentes tipos: alta, baja e inflada.
Recuerda que
para mejorar una situación, antes de encontrar la solución, tenemos que
reconocer el problema o lo que nos está molestando.
Para tener una
vida mejor, necesitamos conocernos.
Saber cuáles
son nuestros deseos y las habilidades y limitaciones con las que cuento.
Para fortalecer
nuestra autoestima, necesitamos dejar de creer en algunas de las ideas y
valores equivocados, que aprendimos durante la niñez.
Dichas
creencias, quizás fueron validas y tuvieron una razón de ser en esos momentos.
Pero nuestra
vida actual es diferente, nos enfrentamos a necesidades y responsabilidades
distintas y ya no podemos seguir creyendo en todo lo que creían nuestros padres
y abuelos.
A continuación
encontraras una serie de frases incompletas.
Escribe
rápidamente y sin pensar, las palabras que las completen.
Las mujeres
deben…
Las principales
características de la mujer son:
Una mujer que
vale la pena…
Yo creo que las
mujeres…
Lo que más me
gusta de mi vida es…
Lo que menos me
gusta de mi vida es…
Si yo pudiera
cambiar yo…
Los demás
piensan que yo…
La fuerza de
las mujeres…
La debilidad de
las mujeres…
El futuro de la
mujer…
Una vez
completadas las oraciones, analiza la respuesta y observa algunas de tus
creencias respecto a la mujer.
¿De qué manera,
dichas creencias, pueden estar influyendo en tu vida?
¿Qué relación
tienen con tu autoestima?
No es fácil
darnos cuenta de algunas cosas.
Pero es el
primer paso y es indispensable para lograr una vida mejor.
Autoimagen, autoconcepto
Es nuestro espejo interno.
La autoimagen es esa fotografía
interna (y con frecuencia falsa), que tenemos de nosotros mismos y que está
presente, cada vez que decimos o pensamos “yo soy” o “yo no soy” y es la
responsable de decir “yo puedo” o “yo no puedo”.
No permitas que
una autoimagen distorsionada y equivocada impida tu felicidad.
¿Conoces los
espejos de las ferias, que deforman las imágenes que reflejan?
Nuestra autoimagen puede estar
haciendo lo mismo, puede estar distorsionada.
“Nuestra autoimagen establece los
límites de nuestro éxito personal”. Maxwell Maltz (Escritor Americano).
¡ No sigas esperando una
"solución mágica", la respuesta está dentro de ti!
¿Cómo se forma
nuestra autoimagen?
Cuando nace un
bebé, no sólo no sabe hablar, sino que no tiene consciencia de sí mismo, es
decir, no sabe quién es.
Su mundo es su
mamá y él es parte de ella.
Poco a poco
aprende a hablar y lo hace relacionando las palabras que escucha, con los
objetos que le muestran.
La mamá le dice
mamila y se la muestra y el bebé aprende lo que es una mamila, después la mamá
lo alimenta y el pequeño aprende para que sirve.
Así como
aprende lo que significan las diferentes palabras, aprende lo que él es, es
decir, adquiere una imagen de sí mismo.
Cuando dice
"yo soy", repite lo que papá y mamá dicen de él, cuando platican con
otras personas o cuando le dicen "eres..." o "no seas..."
El escucha
estas palabras y como son dichas por papá y mamá las cree, nunca las cuestiona
y pasan a formar parte de su autoimagen: "yo soy..."
La auto imagen
está compuesta, también, por el resultado de las conclusiones que el bebé saca,
a partir de la manera como lo tratan.
Si sus padres u
otras personas importantes en su vida lo ignoran, piensa "es porque no me
quieren" y concluye, (aunque no con estas palabras) "seguramente no
soy digno de ser querido".
Las etiquetas
que nos afectan, son aquellas que escuchamos con mucha frecuencia, de las
personas que son valiosas para nosotros o que son el resultado de relaciones
significativas.
La autoimagen
que nos formamos es importante, porque determina nuestra actitud ante la vida.
Si pensamos que
somos capaces, nos vamos a sentir motivados para actuar y vamos a tener éxito.
Si creemos que
somos incapaces, la mayor parte de las veces ni siquiera lo vamos a intentar y
nuestros esfuerzos van a ser relativos y poco exitosos.
El problema es
que esas etiquetas que formaron nuestra autoimagen, no son un reflejo real de
nosotros.
Sólo muestran
la manera de pensar de la gente que fue parte de nuestra vida.
Veamos un
ejemplo:
Enrique y
Manuel estudian juntos.
Ambos son
excelentes alumnos y su principal gusto es leer libros sobre aventuras y
ciencia ficción.
Por lo tanto,
pasan muchas horas leyendo en su cuarto.
Los papás de
Enrique son muy deportistas.
Cada vez que lo
ven sentado leyendo, le dicen:
No seas flojo.
Deberías de ser
como los demás niños.
Los papás de
Manuel son médicos y también les gusta la lectura.
Cuando lo ven
leyendo, les da gusto y lo felicitan.
Probablemente
al llegar a la edad adulta la autoimagen de Manuel va a ser mejor que la de
Enrique.
¿Por qué si
ambos niños comparten los mismos gustos y actividades, uno puede tener una
autoimagen positiva y sentirse valioso y el otro no?
Porque han sido
juzgados y calificados, por los valores personales y las preferencias de
diferentes adultos.
Ten un diario y
apunta todos los días tus logros, en cualquier área de tu vida, aunque sean
muy, muy pequeños.
Escribe,
también todo lo positivo que te sucedió ese día, aunque parezca algo tan poco
importante como que te sonrió tú vecino o que no hubo tráfico en el camino a tu
casa.
Escucha las
críticas, las tuyas y las de los demás y analízalas cuidadosamente.
Si son
objetivas, aprende de ellas, pero sin devaluarte.
Si no lo son,
olvídalas.
No tengas miedo
de volverte un presumido o soberbio.
Tener una buena
autoestima no significa creerse más que los demás o pensar que somos lo máximo.
Significa:
• No
valorarnos por nuestras conductas o características,
•
reconocer nuestra capacidad para aprender y
• el
derecho y la responsabilidad de buscar nuestro bienestar y felicidad, sin dañar
a los demás.
Todos los días
al despertarte, estírate lentamente, disfrutándolo (como hacen los gatos),
sonríe y piensa o di en voz alta:
"Hoy es un
buen día. Hoy estoy bien"
No importa si
en un principio no estás convencido de ello.
Si lo dices con
convicción, tu cerebro y tu inconsciente lo registran y te ayudan a vivir de
esa manera y a reaccionar mejor ante los problemas, pero debes hacerlo diario y
con convicción.
Cierra tus ojos
e imagínate actuando y sintiéndote como te gustaría.
Trata de ver
todos los detalles posibles.
Cómo estás
vestido, cómo te mueves, la expresión de tu cara, etc.
Fija esa imagen
en tu mente diciéndote: "así soy yo".
Todas las
noches antes de dormir, cierra tus ojos, respira lenta y profundamente, deja
que tu cuerpo se relaje y visualiza tu nueva autoimagen.
Agradece todos
los días antes de dormir, a Dios, la vida, la suerte, a ti mismo o en lo que tú
creas, lo bueno que tienes y lo bueno que te sucedió ese día.
Aún en lo peor
que puedes estar viviendo, siempre hay cosas buenas.
El que no ve,
puede agradecer que tiene manos para ayudarse.
El que está
enfermo, puede agradecer que tiene a alguien junto a su cama.
Aquel que
perdió o está perdiendo a un ser querido, puede agradecer que tiene a alguien
más, la vida que tuvo con el o que tiene la posibilidad de cuidarlo.
Etc., etc.
¡ No sigas
esperando una "solución mágica"
para resolver
tus crisis y problemas!
Fortalece tu
autoestima, mejora tu vida ¡ya!
Recuerda:
El camino al
éxito, está formado por información, acción y perseverancia.
Cada paso, por
pequeño que sea, te acerca a la meta.
Tú puedes
lograrlo.
La autoestima de la mujer se ha vista
afectada por una sociedad machista. Es momento de que la mujer cambie su
actitud y mejore su autoestima
Nuestro
bienestar, es nuestra responsabilidad. Empieza hoy, ser fiel a ti misma y ser
responsable…
"La oportunidad dorada que estás
buscando está en ti mismo.
No está en tu entorno;
No está en la suerte o en las casualidades;
No está en la ayuda de los demás.
Está solo y completamente en ti misma".
No está en la suerte o en las casualidades;
No está en la ayuda de los demás.
Está solo y completamente en ti misma".
Elementos de la autoestima femenina.
La mujer puede
ser más sensible que el hombre, en relación a su autoestima.
Al igual que el
niño, la niña que no se siente querida e importante por sus padres o que se
siente muy criticada, concluye que no la quieren, porque no es digna de ser
querida.
Siente que no
vale la pena.
Esta creencia
puede o no, estar basada en la realidad.
Pero es la
percepción de una niña pequeña.
Este
sentimiento se alimenta de los mensajes verbales (palabras) y no verbales (tono
de voz, gestos, falta de caricias, etc.), que recibe primero de sus padres y
después de otras personas cercanas.
Los elementos que más suelen influir en la autoestima de
la mujer son:
• El modelo
social, de lo que "significa" ser mujer.
• La autoestima
de los padres.
• La falta de
pareja, la separación, el divorcio o no querer ser mamá.
• La gran
cantidad de roles, que la mujer tiene que desempeñar.
• La
discriminación sexual en el trabajo.
• El nido
vacío.
¿Qué significa ser mujer?
La sociedad nos
presenta un modelo de lo que significa ser mujer:
Ser débil,
dependiente, sumisa, estar siempre dedicada a la familia, etc.
Aunque este
modelo está cambiando, la mayoría de las mujeres crecieron con él o están
relacionadas con personas que todavía lo creen.
Esta
descripción de la mujer, nos envía dos mensajes:
• Hay muchas cosas que tú no puedes
hacer y necesitas alguien fuerte y capaz
que lo haga o te ayude.
Es decir, eres
incapaz de valerte por ti misma.
• Las necesidades y deseos de la
gente que quieres, están antes que los tuyos.
Por lo tanto,
tú eres poco importante.
La autoestima de los padres.
La autoestima
de uno o ambos padres, influye directamente en la autoestima de los hijos:
• Una madre con baja autoestima,
sumisa e incluso temerosa del marido o de
la vida, puede disminuir la autoestima
de la hija.
Las niñas
tienden a imitar a su mamá.
• Un padre con una autoestima
baja o inflada que tome:
◦
Una actitud machista, le ensaña a la niña que la mujer está siempre, "por
debajo" del valor e importancia del hombre.
◦
Una actitud rígida o autoritaria, implica críticas constantes que le dicen a la
pequeña:
"Estas
mal, no sirves, hagas lo que hagas, no eres suficientemente buena o
capaz".
La autoestima, el matrimonio y la
maternidad.
Hasta hace poco
tiempo se pensaba que ser mujer era casarse y tener hijos.
Equivocadamente
se piensa que si una mujer no quiere o puede mantener una relación de pareja,
con hijos, es porque ella "está mal".
La sociedad
responsabiliza a la mujer del resultado de todas sus relaciones, porque ser
mujer es ser cariñosa, paciente, entregada, aguantadora, etc.
Incluso mucha
gente responsabiliza, equivocadamente, a la mujer de las infidelidades de su
pareja, porque no le da al marido, lo que él necesita.
Si la mujer
cree en estos conceptos equivocados, su autoestima baja.
Los roles de la mujer.
La cultura
exige que la mujer sea madre, esposa, hija, ama de casa, cocinera, amiga, etc.,
etc.
Que esté
dispuesta 24 horas al día, para cumplir con las "obligaciones" de
todos sus roles.
Y además, que
lo haga perfectamente y sin enojarse.
Si la mujer
trabaja fuera de la casa su situación se complica, porque tiene que cumplir con
el trabajo, sin descuidar sus otras obligaciones.
Esto es
imposible.
Pero si la
mujer cree que es su deber o tiene una baja autoestima, trata de hacerlo.
Trata de ser
una "super mujer", para demostrar y demostrarse, su valor y
capacidad.
La discriminación sexual en el
trabajo.
Con frecuencia las empresas e
incluso los empleados, consideran que la mujer
es inferior al hombre para
realizar una gran cantidad de trabajos.
Ésta tiene que
trabajar más, para ganar menos o igual que los hombres, en el mismo puesto.
Además, tiene
que competir con las otras mujeres para no quedarse atrás y exponerse a un
menor sueldo o pérdida del trabajo.
En estos casos,
la mujer que trabaja puede sentirse sola en una situación, en donde tiene que
demostrar constantemente su valor, tanto a las personas de su mismo sexo, como
a las del sexo contrario.
Cuando la mujer
es tratada como inferior, puede fácilmente acabar creyéndolo.
El nido vacío.
Muchas mujeres se dedican casi
exclusivamente a ser mamá.
Con frecuencia
se valoran en función de atender, ayudar y cuidar a sus hijos.
Cuando éstos se van de la casa, la
mujer siente que pierde su identidad de mamá o que ya no es necesaria y su
autoestima disminuye de manera importante.
¿Qué hacer?
Revisa los
diferentes aspectos, para determinar cuáles pueden estar influyendo,
negativamente, en tu autoestima.
Contesta el
cuestionario sobre autoestima y lee la información sobre su significado, su
formación y las características de los diferentes tipos: alta, baja e inflada.
Recuerda que
para mejorar una situación, antes de encontrar la solución, tenemos que
reconocer el problema o lo que nos está molestando.
Para tener una
vida mejor, necesitamos conocernos.
Saber cuáles
son nuestros deseos y las habilidades y limitaciones con las que cuento.
Para fortalecer
nuestra autoestima, necesitamos dejar de creer en algunas de las ideas y
valores equivocados, que aprendimos durante la niñez.
Dichas
creencias, quizás fueron validas y tuvieron una razón de ser en esos momentos.
Pero nuestra
vida actual es diferente, nos enfrentamos a necesidades y responsabilidades
distintas y ya no podemos seguir creyendo en todo lo que creían nuestros padres
y abuelos.
A continuación
encontraras una serie de frases incompletas.
Escribe
rápidamente y sin pensar, las palabras que las completen.
Las mujeres
deben…
Las principales
características de la mujer son:
Una mujer que
vale la pena…
Yo creo que las
mujeres…
Lo que más me
gusta de mi vida es…
Lo que menos me
gusta de mi vida es…
Si yo pudiera
cambiar yo…
Los demás
piensan que yo…
La fuerza de
las mujeres…
La debilidad de
las mujeres…
El futuro de la
mujer…
Una vez
completadas las oraciones, analiza la respuesta y observa algunas de tus
creencias respecto a la mujer.
¿De qué manera,
dichas creencias, pueden estar influyendo en tu vida?
¿Qué relación
tienen con tu autoestima?
No es fácil
darnos cuenta de algunas cosas.
Pero es el
primer paso y es indispensable para lograr una vida mejor.
Autoimagen, autoconcepto
Es nuestro espejo interno.
La autoimagen es esa fotografía
interna (y con frecuencia falsa), que tenemos de nosotros mismos y que está
presente, cada vez que decimos o pensamos “yo soy” o “yo no soy” y es la
responsable de decir “yo puedo” o “yo no puedo”.
No permitas que
una autoimagen distorsionada y equivocada impida tu felicidad.
¿Conoces los
espejos de las ferias, que deforman las imágenes que reflejan?
Nuestra autoimagen puede estar
haciendo lo mismo, puede estar distorsionada.
“Nuestra autoimagen establece los
límites de nuestro éxito personal”. Maxwell Maltz (Escritor Americano).
¡ No sigas esperando una
"solución mágica", la respuesta está dentro de ti!
¿Cómo se forma
nuestra autoimagen?
Cuando nace un
bebé, no sólo no sabe hablar, sino que no tiene consciencia de sí mismo, es
decir, no sabe quién es.
Su mundo es su
mamá y él es parte de ella.
Poco a poco
aprende a hablar y lo hace relacionando las palabras que escucha, con los
objetos que le muestran.
La mamá le dice
mamila y se la muestra y el bebé aprende lo que es una mamila, después la mamá
lo alimenta y el pequeño aprende para que sirve.
Así como
aprende lo que significan las diferentes palabras, aprende lo que él es, es
decir, adquiere una imagen de sí mismo.
Cuando dice
"yo soy", repite lo que papá y mamá dicen de él, cuando platican con
otras personas o cuando le dicen "eres..." o "no seas..."
El escucha
estas palabras y como son dichas por papá y mamá las cree, nunca las cuestiona
y pasan a formar parte de su autoimagen: "yo soy..."
La auto imagen
está compuesta, también, por el resultado de las conclusiones que el bebé saca,
a partir de la manera como lo tratan.
Si sus padres u
otras personas importantes en su vida lo ignoran, piensa "es porque no me
quieren" y concluye, (aunque no con estas palabras) "seguramente no
soy digno de ser querido".
Las etiquetas
que nos afectan, son aquellas que escuchamos con mucha frecuencia, de las
personas que son valiosas para nosotros o que son el resultado de relaciones
significativas.
La autoimagen
que nos formamos es importante, porque determina nuestra actitud ante la vida.
Si pensamos que
somos capaces, nos vamos a sentir motivados para actuar y vamos a tener éxito.
Si creemos que
somos incapaces, la mayor parte de las veces ni siquiera lo vamos a intentar y
nuestros esfuerzos van a ser relativos y poco exitosos.
El problema es
que esas etiquetas que formaron nuestra autoimagen, no son un reflejo real de
nosotros.
Sólo muestran
la manera de pensar de la gente que fue parte de nuestra vida.
Veamos un
ejemplo:
Enrique y
Manuel estudian juntos.
Ambos son
excelentes alumnos y su principal gusto es leer libros sobre aventuras y
ciencia ficción.
Por lo tanto,
pasan muchas horas leyendo en su cuarto.
Los papás de
Enrique son muy deportistas.
Cada vez que lo
ven sentado leyendo, le dicen:
No seas flojo.
Deberías de ser
como los demás niños.
Los papás de
Manuel son médicos y también les gusta la lectura.
Cuando lo ven
leyendo, les da gusto y lo felicitan.
Probablemente
al llegar a la edad adulta la autoimagen de Manuel va a ser mejor que la de
Enrique.
¿Por qué si
ambos niños comparten los mismos gustos y actividades, uno puede tener una
autoimagen positiva y sentirse valioso y el otro no?
Porque han sido
juzgados y calificados, por los valores personales y las preferencias de
diferentes adultos.
Ten un diario y
apunta todos los días tus logros, en cualquier área de tu vida, aunque sean
muy, muy pequeños.
Escribe,
también todo lo positivo que te sucedió ese día, aunque parezca algo tan poco
importante como que te sonrió tú vecino o que no hubo tráfico en el camino a tu
casa.
Escucha las
críticas, las tuyas y las de los demás y analízalas cuidadosamente.
Si son
objetivas, aprende de ellas, pero sin devaluarte.
Si no lo son,
olvídalas.
No tengas miedo
de volverte un presumido o soberbio.
Tener una buena
autoestima no significa creerse más que los demás o pensar que somos lo máximo.
Significa:
• No
valorarnos por nuestras conductas o características,
•
reconocer nuestra capacidad para aprender y
• el
derecho y la responsabilidad de buscar nuestro bienestar y felicidad, sin dañar
a los demás.
Todos los días
al despertarte, estírate lentamente, disfrutándolo (como hacen los gatos),
sonríe y piensa o di en voz alta:
"Hoy es un
buen día. Hoy estoy bien"
No importa si
en un principio no estás convencido de ello.
Si lo dices con
convicción, tu cerebro y tu inconsciente lo registran y te ayudan a vivir de
esa manera y a reaccionar mejor ante los problemas, pero debes hacerlo diario y
con convicción.
Cierra tus ojos
e imagínate actuando y sintiéndote como te gustaría.
Trata de ver
todos los detalles posibles.
Cómo estás
vestido, cómo te mueves, la expresión de tu cara, etc.
Fija esa imagen
en tu mente diciéndote: "así soy yo".
Todas las
noches antes de dormir, cierra tus ojos, respira lenta y profundamente, deja
que tu cuerpo se relaje y visualiza tu nueva autoimagen.
Agradece todos
los días antes de dormir, a Dios, la vida, la suerte, a ti mismo o en lo que tú
creas, lo bueno que tienes y lo bueno que te sucedió ese día.
Aún en lo peor
que puedes estar viviendo, siempre hay cosas buenas.
El que no ve,
puede agradecer que tiene manos para ayudarse.
El que está
enfermo, puede agradecer que tiene a alguien junto a su cama.
Aquel que
perdió o está perdiendo a un ser querido, puede agradecer que tiene a alguien
más, la vida que tuvo con el o que tiene la posibilidad de cuidarlo.
Etc., etc.
¡ No sigas
esperando una "solución mágica"
para resolver
tus crisis y problemas!
Fortalece tu
autoestima, mejora tu vida ¡ya!
Recuerda:
El camino al
éxito, está formado por información, acción y perseverancia.
Cada paso, por
pequeño que sea, te acerca a la meta.
Tú puedes
lograrlo.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarNo importa las veces que te sientes atrapada en la miseria, en la austeridad o los días que parece que tu vida no tiene sentido. seguramente en muchas ocasiones sentirás que lo que haces no tiene razón pero debes cambiar ese animo y subir tu autoestima recomiendo mucho frases de autoestima para la mujer repitelas diariamente comoun mantra y veras como tu autoestima sube
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